Psicología Positiva Parte III

15 Oct Psicología Positiva Parte III

El cerebro y las emociones positivas

Desde la segunda mitad del siglo XX los neurocientíficos saben que las emociones positivas no son solo subjetivas sino que sus mecanismos pueden ser investigados en el cerebro y el cuerpo.

Primero se descubrió el “centro del placer”, llamado núcleo accumbens, que, estimulado, hace que la gente sonría, se ría, reporte sentimientos de placer, felicidad o euforia. Luego se descubrió un circuito de recompensa que involucra la corteza prefrontal (la parte pensante del cerebro) y otras áreas subyacentes, incluyendo el núcleo accumbens y la amígdala. Entre los químicos que se han investigado está el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el sistema de recompensa y se asocia con emociones positivas. Desafortunadamente, la dopamina también se asocia a adicciones, conductas incontrolables que producen placer pero también son dañinas (drogas, juegos de azar, ver compulsivamente pornografía).

Otro grupo de químicos que se asocia a sentimientos placenteros son las endorfinas, estimuladas comiendo chocolate o en una carrera. Las endorfinas también aumentan la liberación de dopamina.

¿De qué nos sirven los centros del placer? Nuestra sobrevivencia como especie depende de ello. Las sensaciones placenteras que se derivan de comer o tener sexo probablemente refuerzan estas conductas, hace que las repitamos y con ello aumentamos el chance de sobrevivir y reproducirnos.

Los estudios de encefalografía también han arrojado luz acerca de la actividad del cerebro cuando la gente está experimentando diferentes emociones: el cerebro de las personas generalmente felices se activa en la zona de la corteza prefrontal izquierda. El lado derecho se activa más cuando se experimentan emociones negativas, como ansiedad o depresión.

A comer chocolate…