28 Abr Cuando el bullying llega al Facebook.

jovenesinternet¿Cómo puede su hijo enfrentarlo sin dejar de usar las redes sociales?

Las redes sociales han tomado un gran auge en los últimos años y con ellas el ciberacoso o “ciberbullying”. Hablamos hoy de ciberacoso cuando un joven usa la tecnología para intimidar a otro. Si se tratara de un adulto acosando a un niño o adolescente, estaríamos en otra situación.

Es común escuchar que niños y adolescentes se suman a edades cada vez más tempranas a las redes sociales como Facebook, la cual está diseñada para mantener el contacto con amigos y conocidos alrededor del mundo a partir de los 13 años. Sin embargo, tales usuarios se encuentran en riesgo de sufrir ciberacoso o de ser testigos de ello cuando no cuentan con la información necesaria y le dan un uso inadecuado a estas herramientas.

A diferencia del matonismo escolar o bullying, en cuyo caso la intimidación suele darse cara a cara, en el ciberacoso ésta se hace “en línea” con mensajes de texto o correos electrónicos de contenido ofensivo, revelando información íntima de una persona o incluso creando perfiles falsos en Facebook, Twitter, Instagram, etc.. No tener a la persona enfrente facilita que el agresor no perciba la reacción y el daño directo que le causa a la otra persona y, además, que pueda esconderse de las autoridades o en el anonimato. Los mensajes de intimidación llegan a los menores donde sea que ellos estén y permanecen vivos  aunque la computadora del ofensor esté apagada, manteniéndolos disponibles las 24 horas. ¡No hay una barrera de protección!

Las consecuencias del ciberacoso varían y pueden llegar a ser devastadoras. Las personas que han sido sus víctimas de manera prolongada, al igual que las del matonismo escolar, suelen mostrar síntomas de ansiedad y depresión y experimentar sentimientos de humillación, miedo y desamparo que pueden llegar a ser graves. Asimismo, es frecuente que presenten dificultades académicas, problemas de sueño y apetito, aislamiento social y síntomas psicosomáticos como asma, dolor de estómago y dolor de cabeza, pudiendo requerir ayuda profesional inmediata.

Para evitar este tipo de situaciones sin que sus hijos dejen de usar Facebook, la buena comunicación entre padres e hijos es fundamental. Es de gran importancia que los padres eduquen a sus hijos sobre el ciberacoso y el uso adecuado del internet y las redes sociales. Le recomendamos lo siguiente:

  • Insista en los valores de respeto de sus hijos hacia los demás y hacia sí mismos.
  • Respete la edad de inicio en Facebook: su hijo debe tener al menos 13 años para ser usuario de esta red social.
  • Pídale a su hijo que no publique información personal detallada y, que mantenga solamente información muy  general. Explíquele  el por qué de ello.
  • Señale que únicamente debe aceptar solicitudes de amistad de personas que conozca y con quienes mantenga relaciones saludables.
  • Enséñele a hacer uso de los criterios de privacidad de Facebook para limitar el acceso a su perfil.
  • Indíquele que no debe darle su contraseña a nadie.
  • Enséñele que debe pensar muy bien antes de publicar fotografías pues, al hacerlo, se expone más y cualquier persona puede copiarlas, guardarlas o usarlas como suyas.
  • Hágase “amigo” de su hijo en Facebook con el objetivo de supervisar las publicaciones que hace y orientarlo.
  • Si su hijo utiliza su Facebook en sitios públicos o en dispositivos electrónicos de otras personas, debe asegurarse de cerrar la sesión al finalizar.
  • Aliéntelo a evitar todos los comentarios negativos e irrespetuosos así como cualquier forma de maltrato y ciberacoso y a denunciar cuando sea testigo de que alguien está siendo atacado.
  • Aliéntelo a informar inmediatamente si llegara a ser víctima de maltrato en línea.
  • Si su hijo le comenta que está siendo víctima de acoso en línea, es importante reconocerle la valentía de contar lo que le sucede y las emociones asociadas. Es fundamental reaccionar con calma, sin generar respuestas violentas ni actitudes de venganza y proceder a documentar lo sucedido. Guarde los mensajes de acoso e investigue si está relacionado con otras personas del ámbito escolar pues, de ser así, es importante informar a la institución educativa. Es importante que su hijo no conteste los mensajes y bloquee al usuario.
  • Busque ayuda profesional de ser necesario.

El ciberacoso puede llegar a tener repercusiones importantes en el desarrollo emocional de cualquier persona, sea esta el ofensor o la víctima. Tomar medidas preventivas y evitar este tipo de situaciones es proteger la integridad y el bienestar de nuestros hijos.